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PERSONAJES Y OFICIOS RURALES: LOS BAQUEANOS

LOS BAQUEANOS, COLONIZACIÓN Y PROGRESO


La palabra “baqueano” tiene hoy un significado exacto y preciso. Decirle a un hombre de campo que es un baqueano es un elogio y al propio tiempo un reconocimiento de méritos peculiares, pues el baqueano es un buen conocedor de la tierra y de sus recursos; sabe orientarse y guiar en campo abierto, conoce donde cobijarse y cómo valerse; en fin, es poseedor de mil mañas aprendidas en la dura escuela en que únicamente la experiencia y la naturaleza son las maestras.

La Patagonia de mediados de siglo pasado era toda entera una frontera que la civilización y el progreso debían sobrepasar y conquistar. El baqueano de antaño conocía pasos y senderos ignotos que conducían allí donde ningún cristiano ni tal vez ser humano alguno había estado antes que él.

El baqueano sabía orientarse en la noche o en medio de la cerrazón, en la estepa cubierta de nieve o en la pampa inmensa. La bestia, la avecilla, la mata, el coirón, todo hablaba al iniciado. Sabía de pantanos y tembladerales que evitar, de aguas y refugios donde llegar. Era diestro jinete y buen cazador, eximio en el manejo del lazo y las boleadoras. Nadie lo superaba en conocimientos, ni siquiera el indígena dueño de la tierra.

Baqueano de la Colonia de Punta Arenas - Fotografia hacia 1880 - 85


COMO NACIERON LOS BAQUEANOS. Constreñidos al principio a los alrededores de Punta Arenas, por temor a lo desconocido, sentimiento luego superado, estos solitarios se aventuraron al comienzo de la década de 1870 hacia regiones cada vez más distantes. Unas veces fue la caza de vacunos alzados, otras el incentivo de la caza de animales, cuyas pieles y plumas constituían un producto cotizado en el mercado colonial. Los años comprendidos entre 1870 y 1890 encierran la época de oro de los baqueanos. Estos, revelaron el misterio de las ignotas regiones interiores de la Patagonia austral oriental. Su reconocimiento fue previo y necesario a la exploración científica posterior.

Las páginas de la historia austral mencionan al pasar los nombres de algunos de estos hombres modestos y oscuros, cuya labor silenciosa no dejó huella aparente. Los hay de varias nacionalidades y es lógico porque la Patagonia austral desde el comienzo colonizador fue un crisol de razas.
FRANCISCO POIVRE, francés, compañero de Oriele Antoine I, Rey de Araucanía y Patagonia. Fue guía del explorador argentino Agustín del Castillo (1887) y de Clemente Onelli (1888). Llegó a ser uno de los primeros pobladores ganaderos de los campos del norte de la laguna Blanca.
AUGUSTO GUILLAUME: francés. Guía de los exploradores argentinos Ramón Lista (1878) y de Carlos M. Moyano. Fue uno de los primeros colonizadores en la costa del estrecho de Magallanes y en Santa Cruz, Argentina.
GREGORIO IBÁÑEZ: antiguo marinero del capitán Lobero Luis Piedrabuena y Cipriano García, ambos argentinos.

GUILLERMO GREENWOOD: inglés, llegó a Punta Arenas en 1873. Gran conocedor de Ultima Esperanza y descubridor de los mantos carboníferos de Río Turbio.

AVELINO ARIAS: chileno, guía de Lady Florence Dixie en el primer viaje turístico a Ultima Esperanza (1879). Fue además compañero de Ramón Lista y Carlos M. Moyano.

LUS NAVARRO, chileno. Sirvió de guía a Ramón Lista desde Punta Arenas hasta Pavón (1878) y al Ingeniero Alejandro Bertrand a través de la parte oriental de la Patagonia austral, hasta el cabo Vírgenes (1885).

JUAN ALVARADO: chileno, guió a Alejandro Bertrand a la Vaquería del Norte y regiones precordilleranas situadas al occidente de la laguna Blanca hasta el río Gallegos (1885). También condujo a los primeros salesianos a las tolderías tehuelches.



MARIANO GONZALEZ: antiguo soldado que acompañó a dos gobernadores en trances difíciles: en 1851 a Benjamín Muñoz Gamero desde Agua Fresca hasta Punta Arenas en el Motín de Cambiazo y a Diego Dublé Almeida a quién condujo a Skyring en demanda de auxilio por el Motín de los Artilleros.



Otros baqueanos chilenos fueron: REMIGIO MUÑOZ, JOSE OLGUIN, AGUSTÍN URBINA, JERÓNIMO JARA, IGNACIO MUÑOZ, RAFAEL MAYORGA, OSAURO NAVARRETE y SAMUEL VENEGAS.

Pero, sin lugar a dudas el prototipo, la flor y nata de los baqueanos fue SANTIAGO ZAMORA llamado con toda propiedad “el baqueano Zamora”. Originario de la zona central de Chile, llegó a Punta Arenas en 1868, integrando el contingente de colonos que trajo el gobernador Oscar Viel, de la zona de Aconcagua. Se dedicó a recorrer el enorme territorio situado al norte de Punta Arenas, en busca de animales vacunos, caza de guanacos y avestruces. Pasó la mayor parte de su existencia deambulando las pampas y tierras de la precordillera. Guía obligatorio de viajeros y exploradores, descubrió los mantos carboníferos de Mina Rica y Mina Marta.

En el valle superior del río de las chinas, construyó un corral de palo a pique para capturar y encerrar los baguales. El lugar es conocido como “Corral de Zamora”.A el le deben su experiencia los exploradores Tomás Rogers y Agustín del Castillo.

Aquellos viejos vagabundos del pasado, rastreadores y campañistas, arrieros, guías y cazadores, genéricamente baqueanos, cuyo paso se encuentra tan estrechamente vinculado con el posterior desarrollo austral merecen el recuerdo y el reconocimiento de todas las generaciones de patagónicos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Wena...wena..la wea

Anónimo dijo...

Amigo falta mencionar a 2 baqueanos que son parte de la historia patagonica Don Reinaldo Catalan "Don Cata" y Francisco Oyarzún , aun vivos.
Participaron en el origen de la senda
de penetracion Vicuña-Yendegaia
Puedes encontrar información en los Articulos escritos por mi amigo Samuel Garcia. Tuve el placer de conocer a Don Cata en Punta Arenas 2012. Asi no olvidarnos a todos los Baqueanos.

http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-22442012000100004

http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-22442013000200013&script=sci_arttext

Saludos M. A.