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RECONCILIANDO A GRIMALDI CON LOS GAUCHOS



RECONCILIANDO A GRIMALDI CON LOS GAUCHOS

Es sabido que Magallanes ha sido una Región en la que desde que se inició la actividad ganadera se adoptaron diferentes costumbres provenientes de la cultura gauchesca. Esto no es privativo de nuestra Región austral, ya que este fenómeno ocurrió también en Aysén y en diferentes países de Latinoamérica como Uruguay, Paraguay y Brasil. La cultura gauchesca se expandió mucho por Sudamérica y todos estos lugares que la adoptaron la enriquecieron de alguna manera, incorporándole términos y actividades y acentos propios con lo que han ido conformándose variedades regionales y locales de gauchos. Así podemos encontrar que el gaucho uruguayo no es igual al argentino y que el paraguayo y el brasilero tampoco son iguales entre sí. Los gauchos magallánicos son también diferentes a los ayseninos y a los argentinos en la forma de hablar, de realizar las faenas, de llevar las pilchas etc.
El hombre del campo magallánico conciente de su realidad se desenvuelve en este plano naturalmente usando la palabra gaucho y gauchada a diario y de manera coloquial en las conversaciones y en las relaciones interpersonales. Sin embargo la mayoría de los íconos de la cultura regional, ya sean poetas o escritores han tratado de sacarle el bulto a la palabra, por aprensiones bastante absurdas o por un cierto temor no menos absurdo que si se tacha de gaucho al magallánico se estaría “argentinizando la Región”. Este estupido temor, que no toma en cuenta el intercambio cultural y la folklorización de elementos entre naciones, no lo tienen por cierto los uruguayos cuando hablan de sus gauchos orientales. Los brasileros tampoco piensan que al reconocer que hay gauchos en Porto Alegre, su soberanía corre peligro con Argentina, e incluso los ayseninos hablan ya más abiertamente de sus gauchos y utilizan el término sin tantos complejos, como aún ocurre en Magallanes, donde esta palabra incluso parece estar vetada en algunos medios de comunicación, donde hay personajes que a veces con muy poco conocimiento se ponen a comentar de la cultura rural.
Aunque algunos escritores importantes como Francisco Coloane, utilizaron en algunos casos el término “gaucho”, para referirse a los trabajadores rurales, otros importantes íconos de la cultura criollista de la Región como José Grimaldi Acotto, obviaron este término, negándolo de la bocas de los gauchos y negando en cierto modo una parte importantísima del costumbrismo regional. Si un escritor debe ser fiel a su gente y a su pueblo no adjudicándole frases o términos que el pueblo no maneja, también debe ser fiel no quitándole palabras claves a su tesoro verbal. Este puede haber sido uno de los errores de la obra de Grimaldi, que no le resta mérito en los absoluto por que su calidad como poeta es innegable. Si embargo, a pesar de que su obra poética estuvo dedicada en su mayor parte a la gente de campo, no es esta gente precisamente la que más la aprecia. Grimaldi no es en el campo magallánico, lo que José Hernández es en la Pampa Argentina. Los puesteros, los ovejeros y los domadores, no duermen con un libro de Grimaldi debajo de la almohada como sucede con los trabajadores rurales argentinos que se acuestan y se levantan con el Martín Fierro. ¿Qué pasó? Tal vez aquellos términos excluidos de sus rimas y prosas le pasaron la cuenta. Pero Grimaldi fue aún más lejos: en su poema “El ovejero de mi tierra”, muy hermoso por cierto, aunque no muy certeramente criollo, el poeta comienza diciendo:


“No es el gaucho de la pampa
Ni el cow-boy de la pradera
Ni es huaso, ni es el charro
El ovejero de mi tierra”


Ahora ¿como le explicamos a un ovejero de Natales por ejemplo, el cual ha sido y se ha sentido gaucho toda su vida, usando este término reiteradamente en sus faenas y tertulias en los puestos y en la lonja de la pampa blanca o verde según la época?. ¿Como le explicamos que cuando veía aun jinete acercarse al puesto y le decía a su compañero “ahí viene un gaucho”, estaba equivocado? ¿Como le explicamos que cuando hacía una “gauchada” a algún colega de faenas, debía emplear un sinónimo? ¿Como le explicamos que cuando se refería un grupo de trabajadores como el “gauchaje”, no estaba haciendo soberanía verbal, sobre un tipo cultural ya regionalizado, sino que estaba hablando disparates?. ¿Como le explicamos que una parte importante de su octogenario costumbrismo era mentira?. ¿Cómo le explicamos?.

Bueno, yo voy a decirles como le explicamos.

Al fin y al cabo el propósito de este artículo es reivindicar a Grimaldi, con la gente del campo que fue la inspiradora de sus poemas y no hundirlo más.

Aunque a primera vista parece que el poeta niega al gaucho magallánico cuando dice, “no es el gaucho de la pampa”, si analizamos con cuidado esta frase, nos daremos cuenta que no es realmente tan así. Y es que en verdad Grimaldi en ninguna parte dice que no hay gauchos en Magallanes. Lo que dice es que “el ovejero” no es “el gaucho de la pampa”. Es decir se está refiriendo a un solo oficio del campo magallánico y no a la totalidad de los oficios. Esto deja abierta la posibilidad de que otros personajes de Magallanes que no son ovejeros, como por ejemplo los domadores, los jinetes, los leoneros o los arrieros de vacunos, puedan ser perfectamente gauchos, sin ningún problema. A criterio de Don José entonces los ovejeros no serían gauchos. Pero un momento…¿Qué hacemos con nuestro octogenario ovejero natalino que ha sido y se ha sentido gaucho toda su vida? ¿Debe acaso asumir de una buena vez , infarto de por medio, que su vida rural ha sido una farsa?
Por supuesto que no. Por dos motivos: en primer lugar un poeta por muy reconocido que sea no tiene el poder para derrumbar 100 años de costumbres gauchas en Magallanes, con una simple y desafortunada frase y segundo, es que otra vez estamos tomando a la ligera el verso de Grimaldi. El dice bien claro “No es el gaucho de la pampa”. En ningún momento dice que el ovejero magallánico no es un gaucho. Solo dice que no es el gaucho “de la pampa”, lo cuál es muy cierto, ya que el “Gaucho de la Pampa” es el gaucho bonaerense, de la Pampa Argentina, en donde proliferan los ombúes. Obviamente y como dice muy certeramente Grimaldi, el ovejero no es el gaucho de la Pampa, sino que como todos sabemos, es un gaucho de la Patagonia.

Bueno ahora ya aclarados y reconciliados, los criollos de Magallanes pueden empezar a disfrutar de la obra que Grimaldi les dedicó, y aunque este creador en sus poemas y en sus cuentos, que por cierto son excelentes no habla directamente de gauchos, sabe captar el espíritu del gaucho en toda su dimensión.

Empecemos con este simbólico poema que aunque ha sido manoseado y ultilizado como estandarte de manera fundamentalista e ignorante por todos los detractores y por todos los seudofolkloristas que niegan a nuestro gaucho, consideramos, a pesar de todo, no contiene ninguna animosidad en contra de los gauchos magallánicos:



EL OVEJERO DE MI TIERRA

No es el gaucho de la pampa
ni el "cow boy" de la pradera,
ni es el huaso, ni es el charro,
el ovejero de mi tierra.

Es un símbolo viviente
del empuje y la paciencia,
frente al viento que lo curte
y al silecio que lo aprieta.

Va clavado en su caballo,
tranco a tranco, legua a legua,
con la voz guardada adentro
y la vista siempre alerta.

Ni usa típicos vestidos
ni le cuelgan pistoleras.
No le teme a las lloviznas
ni a los fríos que lo queman.

Va tenaz tras de su "piño"
-mar de lana- por la senda.
Y a su mágico silbido
corre el perro de faena.

Yo lo he visto muchos días
empeñado en su tarea.
Y lo he visto muchas noches
contemplar las estrellas.

Solitario y pensativo,
siempre tras de sus ovejas,
¡es un rey sin trono fijo
el ovejero de mi tierra!

CURIOSIDADES: Don Pepe Grimaldi grabó sus poemas en disco, con fondo de música gaucha. Y bueno...


Texto: I. Rojel Figueroa.

2 comentarios:

Fabiola dijo...

Muy buena la explicación y sobre todo dar a conocer lo que realmente quiso expresar nuestro amado coterráneo y gran poeta DON JOSÉ GRIMALDI, Q.E.P.D.
Muy buena la página.

Una magallánica.
Faby.

Anónimo dijo...

Me siento orgulloso de ser magallánico de tomo y lomo y mis ansestros también, hoy en Santiago viendo con nostalgía a mi tierra querida hojalá pueda volver algún día....